3 pasos para recuperar tu equilibrio interior

Hay días en los que ni siquiera nuestros rituales de relajación favoritos tienen el efecto deseado. Esto es completamente normal y le pasa a todo el mundo.

Somos criaturas de hábitos a las que les gusta seguir caminos familiares, pero no somos máquinas que siempre funcionan según el mismo esquema con solo presionar un botón. Una vez que hayas aceptado esto, es hora de contactar con tu yo interior para descubrir lo que realmente necesitamos en este momento.

1- Explórate a ti misma

Cuando planeo relajarme, suelo dirigir mi atención hacia mí y me pregunto: «Querida Amanda, ¿Qué necesitas en este momento?» Y luego escucho. Con amor y paciencia. A menudo se necesita tiempo para que aparezca un impulso claro. 

Esto puede sonar muy banal pero, ¿Con qué frecuencia nos preguntamos con cuidado y amor lo que necesitamos en este momento, sentándonos a esperar una respuesta? Solo este interés sincero en nosotros mismos nos puede hacer sentir bien.

2- Sigue tus propios impulsos

Cualesquiera que sean los temas que surjan, simplemente los persigo. Sin juzgar si son buenos, malos, correctos o incorrectos. Tal vez aparezca en mi mente algo que «normalmente» no hago para relajarme. Por ejemplo, en alguna ocasión he sentido la necesidad de sacudir todo mi cuerpo.

Y a lo mejor esto me pasa en un momento en el que ya estaba acostada en el sofá en posición de relajación. Así que lo que hago es levantarme de nuevo y seguir los impulsos de mi cuerpo. Todo lo que puedo decir es que me siento increíblemente bien haciendo esto y escuchando mis necesidades internas. Alivia y relaja.

El efecto secundario: cuanto más a menudo escuchamos nuestros deseos internos y los perseguimos, más sentimientos desarrollamos para la vida cotidiana, lo que es bueno para nosotros y lo que no lo es.

3- Comience con rituales familiares

Cuando estamos muy tensos e inquietos, nos cuesta escucharnos a nosotros mismos. Encuentro muy útil comenzar con un programa de relajación que sea familiar para mí y que ya haya practicado anteriormente para crear seguridad en mi mente de que va camino de la relajación. 

Pero tenga cuidado: tan pronto como nos movemos por caminos familiares, rápidamente caemos de nuevo en el agotador tiovivo de los pensamientos fluctuando a toda velocidad.

«Este es exactamente el momento de despertar, de tomar plena conciencia y de preguntarnos amorosamente: “Querido cuerpo y mente, ¿Qué necesitas en este momento?” Escucha con atención y trata de hacer exactamente lo que desee en ese momento. A veces las cosas son tan simples como esto (Y a la vez tan complejo!)

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