Osteopatía

La osteopatía está ganando popularidad como medicina alternativa. Por ejemplo, una encuesta del Instituto Científico de Salud Pública muestra que más de 700.000 españoles consultan a un osteópata cada año. Sin embargo, todavía existen muchas incertidumbres y signos de interrogación sobre esta forma poco convencional de terapia. Por eso resumimos la información más importante.


¿Qué es la osteopatía?

La osteopatía es una medicina alternativa que asume que todas las estructuras de nuestro cuerpo se mueven. Ciertos problemas de salud surgen porque se altera la movilidad de las articulaciones, los tejidos y los intestinos. Es por eso que un osteópata intenta determinar manualmente dónde ocurre el trastorno del movimiento. 

Una vez que se localiza el trastorno, intentará restaurar el movimiento normal mediante la manipulación de la mano. La osteopatía es, por tanto, una medicina puramente manual. 

Cinco principios son fundamentales para esta forma de terapia. Como se mencionó anteriormente, en la osteopatía se asume en primer lugar que los problemas de salud ocurren debido a una movilidad reducida de nuestras estructuras corporales. Estos problemas de movimiento pueden ubicarse en tres sistemas principales: el sistema musculoesquelético (que incluye nuestros huesos, músculos y articulaciones), el sistema de órganos y el sistema nervioso (cráneo, columna y nervios). Por tanto, un osteópata comprueba si se producen problemas en estos sistemas.

Además, nuestro cuerpo tiene una así llamada interacción entre estructura y función: solo una estructura que está completamente intacta puede funcionar correctamente, y solo si algo funciona de la manera correcta, la estructura permanece intacta. Por ejemplo, la estructura de una articulación determina cómo podemos movernos con ella. Sin embargo, si movemos esa articulación incorrectamente, su función cambia, al igual que su estructura. Así es como surgen las quejas.

En tercer lugar, los osteópatas ven nuestro cuerpo como una unidad biológica. Esto significa que todas las estructuras y funciones están inextricablemente vinculadas. Entonces, si ocurre un problema, no solo causará quejas locales, sino también quejas ‘remotas’. Por ejemplo, un paciente con pérdida de movimiento en el pie no solo tendrá dolor en el pie, sino también en la zona lumbar. Por eso, un osteópata no solo busca soluciones locales: trata a un paciente en su conjunto. Además, también tiene en cuenta factores emocionales, químicos, estructurales y energéticos. 

Un cuarto principio importante es que la osteopatía asume que el cuerpo humano tiene un poder de autocuración. Al abordar los problemas de movilidad de determinadas estructuras corporales, el osteópata se asegura de que se estimule el poder autocurativo de nuestro cuerpo.

El quinto y último principio significa que nuestro cuerpo necesita un buen flujo sanguíneo para funcionar. Una buena circulación sanguínea asegura que nuestros tejidos permanezcan flexibles y móviles y que puedan adaptarse fácilmente a los cambios físicos. La mala circulación conduce a un suministro deficiente de buenas sustancias y una mala eliminación de desechos, lo que significa que nuestro cuerpo puede contaminarse «químicamente». Esto nuevamente da lugar a quejas.  


¿Qué hace un osteópata?

Un osteópata intenta utilizar técnicas manuales para restaurar la movilidad y, por lo tanto, también el poder de autocuración de nuestro cuerpo. Esto se hace en varios pasos. En primer lugar, el osteópata examina exhaustivamente la historia de la queja del paciente. Por ejemplo, también se tienen en cuenta el estilo de vida, las quejas familiares y el historial médico. 

Posteriormente, el osteópata examina sistemáticamente la movilidad de todo el cuerpo con las manos. De esta manera, puede trazar un mapa de todos los bloqueos y limitaciones de movimiento que están relacionados con la queja del paciente.

Una vez que se conoce el trastorno, el osteópata procede al tratamiento manual. El osteópata no se limita al lugar donde se produce la dolencia: como se mencionó anteriormente, las funciones y estructuras corporales están indisolublemente ligadas, por lo que los trastornos locales también pueden causar dolencias a distancia. 

Por ejemplo, en caso de molestias en la espalda y el cuello , un osteópata no solo tratará la espalda o el cuello, sino que también comprobará si el paciente puede tener una postura incorrecta o un bloqueo en otra parte del cuerpo que causó las molestias.


¿Qué quejas trata un osteópata?

Puede acudir a un osteópata por muchas quejas diferentes. Estas quejas a menudo se deben a problemas en el sistema óseo y muscular, el sistema de órganos o el sistema nervioso. Algunos ejemplos:

Por tanto, un osteópata puede ofrecer consuelo en muchos casos. Sin embargo, no es posible curar todas las molestias gracias a la osteopatía. Es por eso que la osteopatía se usa a menudo en combinación con la medicina tradicional.


¿Cuál es la diferencia entre la osteopatía y la terapia manual?

En realidad, la terapia manual puede considerarse como una rama de la osteopatía. Como se mencionó, la osteopatía trata el sistema musculoesquelético, así como el sistema de órganos y el sistema nervioso. El osteópata ve el cuerpo como un todo en movimiento. Sin embargo, la terapia manual se centra específicamente en el sistema musculoesquelético. La atención se centra en el tratamiento de los músculos, el esqueleto y las articulaciones.


¿Con qué frecuencia puede visitar al osteópata?

La frecuencia con la que visita al osteópata depende de las molestias que experimente. Para problemas agudos, una o dos sesiones suelen ser suficientes. Las quejas crónicas suelen requerir varias sesiones durante un período de varias semanas o meses. Nuestro cuerpo necesita tiempo suficiente para adaptarse a los tratamientos y desarrollar sus poderes de autocuración. Por ejemplo, es posible que las molestias empeoren después de los primeros tratamientos. Sin embargo, esto demuestra que nuestro cuerpo se está adaptando a la nueva situación. Por tanto, son necesarios múltiples tratamientos para encontrar el equilibrio adecuado. Si aún no notas ninguna mejoría después de cinco tratamientos, el osteópata te derivará para que te ayuden con fitoterapia, acupuntura o medicación, por ejemplo.


¿Pueden los niños y los bebés acudir también al osteópata?

Los niños y bebés que presentan ciertos problemas de salud también pueden recibir ayuda de un osteópata. Los bebés recién nacidos, por ejemplo, a menudo sufren el llamado trauma de nacimiento. Durante el parto, un bebé está sujeto a fuerzas de tracción y compresión mucho más de lo normal. De esta manera, a veces surgen limitaciones de movimiento en el cráneo, el cuello o la espalda, con molestias como trastornos del crecimiento, reflujo, calambres o sueño inquieto como resultado. Además, un osteópata también puede ayudar a los niños que tienen dolor o que sufren de problemas de concentración o micción o evacuaciones intestinales. Por ejemplo, un estudio estadounidense muestra que los niños que se someten regularmente a un tratamiento osteopático se desempeñan mejor en la escuela. Además, al tratar a niños y bebés, los osteópatas utilizan una serie de técnicas especiales que son diferentes y más suaves que en los adultos.


¿Es la osteopatía una forma reconocida de terapia?

La osteopatía todavía no es una forma de terapia reconocida en nuestro país, aunque el parlamento ya aprobó una ley en 1999 que estipulaba que las profesiones de quiroprácticos, homeópatas y osteópatas debían ser reconocidas. Bajo la presión de ciertas asociaciones de médicos, fisioterapeutas y universidades, se retuvo el reconocimiento. Sin embargo, muchas partes se beneficiarían del reconocimiento de la profesión.

Por ejemplo, el reconocimiento de la profesión sería lo mejor para el paciente en primer lugar. Un reconocimiento significaría que se establecen determinadas condiciones en cuanto a los títulos obtenidos y la experiencia práctica, para que el paciente pueda estar seguro de que acabará siendo un osteópata cualificado.

El reconocimiento también sería bueno para los médicos generales. Después de todo, ahora acuden a ellos muchos pacientes con quejas del sistema musculoesquelético. Si se reconociera la osteopatía, los osteópatas podrían facilitar parte del trabajo de los médicos generales.

Para los propios osteópatas, el reconocimiento de la profesión también es, por supuesto, extremadamente importante. De esta forma, los osteópatas podrían realizar su función dentro de un marco determinado, estarían mejor protegidos y mejoraría la calidad del entrenamiento. Todo esto vuelve a beneficiar al paciente.

Hasta ahora, sin embargo, la profesión todavía tiene bastante resistencia médica en nuestro país, por lo que no es muy conocida por el gran público. En los Estados Unidos y el Reino Unido, por ejemplo, la gente está mucho más por delante: la osteopatía ya forma parte de la atención habitual allí.


¿La osteopatía es segura o peligrosa?

La investigación que se ha realizado sobre la osteopatía hasta la fecha es escasa, pero muestra que la osteopatía es una de las formas de terapia más seguras disponibles. 

Después de un tratamiento, pueden ocurrir efectos secundarios no deseados menores, como rigidez, fatiga o dolores de cabeza leves, pero esto también se debe al hecho de que su cuerpo aún tiene que adaptarse un poco después de los primeros tratamientos.

Los medios de comunicación advierten a menudo que pueden surgir complicaciones graves de las manipulaciones del cuello, pero son extremadamente raras. Generalmente se cree que los beneficios del tratamiento osteopático superan en gran medida los inconvenientes y riesgos.


¿Cuánto cuesta un tratamiento osteopático y lo reembolsa la caja del seguro médico?

Una consulta con un osteópata en España cuesta de media entre 40 y 60 euros y tarda unos 45 minutos. La atención osteopática aún no se ha incluido en el ‘seguro obligatorio’ (RIZIV). Es por eso que las mutuas organizan su reembolso a través de su ‘seguro adicional’. 

Solo los osteópatas que son reconocidos por las compañías de seguros de salud son elegibles para este reembolso. Los osteópatas reconocidos se pueden encontrar en www.osteopathie.bey están registrados en el Ministerio de Salud. 

Se prevé una intervención de 10 euros por consulta, con un mínimo de 5 y un máximo de 10 consultas por año natural. Sin embargo, la cantidad y el número de intervenciones pueden variar según el fondo de seguro médico al que esté afiliado. 

Además, también existen pólizas de seguros adicionales que brindan un reembolso de hasta el 80%, independientemente del número de consultas por año. Para obtener más información, comuníquese primero con su agente de seguros.