¿Qué es ser optimista?

Sí, empecemos por el principio… ¿Qué es ser optimista? Cuando hablo con ciertas personas, a veces se me ponen los pelos de punta al escucharlos, y considero que necesitan un punto de vista algo más agradable. La pregunta es ¿Qué es un optimista para ti? 

Antes de escribir este artículo, encuesté a mi séquito profesional acerca de lo que ellos interpretaban sobre lo que era ser optimista. Las instrucciones eran simples: definirme en pocas palabras como debe ser una persona optimista para ti (¡sin mirar Google!). Tras recibir sus respuestas así está el perfil típico del optimista que obtenemos al cruzar sus diferentes definiciones: Un optimista es aquella persona que sabe ver lo positivo en todas las situaciones, incluso en las peores. 

«Al optimista se le reconoce por su sonrisa, sus ganas de vivir, le gusta reír, cree en sí mismo pero también en la humanidad. Tiene la capacidad de comunicar su optimismo a su alrededor y siempre encuentra la palabrita ideal para hacerte sonreír. «

Parece que ser optimista es ver la vida siempre desde lado positivo. Si nos detenemos ahí casi se podría pensar que es poco menos que un superhéroe. Afortunadamente, no necesariamente tiene porque ser así de optimista las 24 horas del día, de heho sería un poco espeluznante conocer a alguien que siempre tuviera una sonrisa de oreja a oreja, ¿Verdad? 

Por tanto vamos a establecer otra definición algo más realista: Optimista es esa persona que se levanta pensando que hoy será mejor que ayer y se acuesta deseando que mañana será mejor que hoy. 

A pesar de que estoy bastante de acuerdo con esta definición, la completaría con el punto de vista del psiquiatra y psicoanalista Alain Braconnier. En su libro «Optimista» nos explica como el optimista acepta la vida tal y como le viene . Hay dos formas principales de optimismo: Una es momentánea (en relación con una situación que nos da felicidad ) y la otra se refiere a un rasgo de personalidad real inherente a la persona. 

Por tanto, ser optimista es considerar más fácilmente un resultado favorable de los acontecimientos y verlos desde un ángulo más positivo que negativo. Respecto a mi propia experiencia, creo que lo principal es intentar mantener el equilibrio y mantener el camino del optimismo sin ser demasiado duras con nosotros mismas si algunos días no conseguimos sonreír. 

Después de todo, solo somos humanos y se necesita más o menos tiempo para aceptar los obstáculos y encontrar la solución para superarlos. Hay momentos que son más fáciles que otros, por lo que podemos pasar por un momento de desánimo sin volvernos pesimistas. Solo necesitas saber cómo recuperarte.

Para concluir comprenderás que ser optimista no es comportarse como un tonto feliz que vive las 24 horas del día en los mundos de Yupi o subido en unicornios, mas bien es alguien que ha elegido controlar su vida sin hacer mucho incapié en lo negativo . 

No se trata de negar la existencia de dificultades sino de no dejarse abrumar por pensamientos negativos y tener fe en un desenlace favorable de las situaciones. Se que no es facil y en casiones yo también lloro, dudo y pataleo pero en el fondo todavía lo creo.

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